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Seguridad ante todo: ocho consejos para conducir bajo la lluvia

El asfalto mojado reduce el agarre y alarga la distancia de frenada, además de elevar el riesgo de deslizamiento. A continuación, un compendio de indicaciones para esquivar los peligros… 

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Los coches modernos han dado un gran salto adelante en materia de seguridad. Aun así, la lluvia es un peligro que no debe subestimarse. Esta condición meteorológica tiene un gran impacto en la adherencia de los neumáticos, y los charcos sobre la calzada aguardan posibles situaciones de aquaplaning –una peligrosa incidencia de marcha que ocurre cuando se forma una película de agua que impide el contacto entre la cubierta y el asfalto. Esta clase de situaciones son especialmente frecuentes en otoño, cuando suelen registrarse precipitaciones frecuentes y el frío y las hojas caídas de los árboles crean peligrosas pistas deslizantes sobre la carretera. 

Descubra a continuación ocho consejos para conducir seguro en caso de lluvia:

Ocho consejos para conducir bajo la lluvia 01
Ocho consejos para conducir bajo la lluvia 01

1. Tómeselo con calma

La norma básica para conducir bajo la lluvia es simple: dirección, acelerador y freno deben utilizarse con más suavidad de lo normal. La mayoría de nuevos vehículos ya equipan control de estabilidad (ESP), que tiene entre sus cometidos reducir el deslizamiento de forma automática. Por ello, contra lo que dicen algunos mitos, este sistema de ayuda electrónica no debe desconectarse jamás. Si su coche no dispone de ESP, le aconsejamos utilizar marchas largas compatibles con la velocidad a la que circula su automóvil. De este modo reducirá el posible deslizamiento de las ruedas. 

2. Asegúrese de tener una buena visibilidad

Al menor agarre se unen las dificultades de visibilidad que provocan el agua o el vaho. Asegúrese de que los limpiaparabrisas funcionan bien y pueden evacuar tanto las gotas de agua como el spray que proyectan otros vehículos al circular en carreteras muy mojadas –en particular aquellas con un mal drenaje. Además, repase bien el sistema de climatización para evitar cualquier riesgo de empañamiento. Recuerde que cuenta con un botón específico que redirige el chorro de aire al parabrisas para despejarlo de cualquier trazo de vaho rápidamente.

3. Preste especial atención a las señales de la vía

Siempre es importante respetar las indicaciones viales, pero en caso de lluvia este consejo se torna vital, ya que circular a una velocidad adecuada le permitirá reaccionar a tiempo y evitar males mayores. Preste especial atención a las señales que advierten de superficies deslizantes y a aquellas que le anuncian resaltos o pasos inferiores, dos zonas con alto riesgo de inundación.

4. Evite aguas profundas

Si no es capaz de medir a simple vista la profundidad de un charco, extreme las precauciones. Puede encontrarse ante un gran bache capaz de causar serios daños a los neumáticos, las llantas o la suspensión, e incluso provocar una pérdida de control del automóvil. Le aconsejamos que, siempre que pueda hacerlo de modo seguro, evite circular sobre cualquier clase de acumulación de agua. Lo mismo vale en caso de grandes cauces. No olvide que la entrada repentina del líquido elemento en el motor puede dañar seriamente el bloque o bien su sistema eléctrico.

Ocho consejos para conducir bajo la lluvia 02
Ocho consejos para conducir bajo la lluvia 02

5. Conduzca con precaución

Una de las mejores recomendaciones a la hora de conducir adecuadamente sobre asfalto mojado es adoptar un estilo más cauteloso: modere la velocidad, evite las distracciones y sujete el volante con las dos manos. Aumente también la distancia de seguridad respecto al coche precedente –permita una frenada ideal de cinco segundos. Con ello se asegurará el tiempo de reacción necesario sin realizar excesivas maniobras bruscas.

6. Atento a la espuma de la calzada

Incluso las primeras gotas de agua pueden causar problemas como el viscoplaning. Esta circunstancia sucede cuando los neumáticos no son capaces de ofrecer agarre ni siquiera ante una fina lámina de líquido. Claro que este citado elemento es, a menudo, una mezcla de agua de la lluvia con polvo y aceites depositados sobre el asfalto. Así se genera una emulsión muy deslizante que a simple vista suele confundirse con una especie de espuma que emerge de la superficie.

7. Vire con suavidad

La cautela y una velocidad moderada le ayudarán a detectar las situaciones más peligrosas y a reaccionar en consecuencia, pero todavía existe riesgo de sobreviraje o subviraje. En tales casos, el instinto puede llevarle a girar más, pero le aconsejamos evitarlo so pena de empeorar la situación. La mejor respuesta es reducir la presión sobre el pedal del acelerador y enderezar el volante hasta que los neumáticos recuperen el curso adecuado.

8. ¿Cómo afrontar el aquaplaning?

Conducir por encima de un charco puede causar aquaplaning a velocidades pequeñas, de incluso 50 km/h. Esto se debe a que el agua no puede ser evacuada de la banda de rodadura adecuadamente, lo que causa que el coche “flote” y pierda dirección. La causa de ello va más allá de los simples charcos o agujeros en la calzada. Un desgaste acelerado o una incorrecta presión de aire pueden también provocarlo.

Para contrarrestar el aquaplaning, el mejor consejo es mantener la calma. Levante el pie del acelerador, agarre con firmeza el volante y dé ligeros toques al freno si es necesario. De este modo transferirá la masa hacia el eje delantero, recuperando más rápidamente el control de la dirección. Y un último consejo antes de acabar: incluso los más sofisticados sistemas de seguridad pueden tener respuestas lentas en situaciones como estas, por lo que la intervención del conductor debe ser rápida, decisiva pero delicada al mismo tiempo.