Calendario Pirelli

The Cal™ 2027: India, más allá de la mirada

Para el Calendario Pirelli 2027, Sølve Sundsbø, Raghu Rai y Avani Rai reúnen distintas maneras de relacionarse con la India, cada una marcada por su propia historia y perspectiva personal

Home Life Calendario Pirelli The Cal™ 2027: India, más allá de la mirada

Cierra los ojos y piensa en la India. ¿Qué ves? ¿Un color, una cara, una calle abarrotada, un paisaje, un ritual...? La India nunca es una sola cosa: son los colores de Jaipur y las calles de Delhi, la memoria y el cambio, la multitud y el individuo, lo que perdura y aquello que nunca deja de transformarse. Hay lugares que parecen pedir al fotógrafo que encuentre el punto de vista adecuado y se quede allí. La India, por el contrario, obliga al fotógrafo a moverse.

¿Cómo podría, entonces, el primer Calendario Pirelli ambientado en la India estar definido por una única mirada? El proyecto toma forma entre esos movimientos: dar un paso atrás para permitir que el presente habite el pasado, y acercarse con el cuidado necesario para captar la singularidad de un rostro. Las fotografías no encierran a la India en una única visión. Más bien muestran que toda imagen es también una posición: el lugar desde el que mira el fotógrafo y más allá del cual el mundo continúa existiendo.

Un lugar al que regresar

Raghu Rai comenzó a fotografiar la India en 1965. Durante más de 60 años recorrió sus cambiantes calles y ciudades, observando la vida pública, los momentos privados y la cotidianeidad. Conocía el país profundamente, pero nunca convirtió esa familiaridad en un tema del todo definido. La India siguió siendo un lugar al que regresar. Cada fotografía podía revelar un fragmento de ella, pero ninguna podía establecer una forma definitiva.

Para el Calendario, Raghu había imaginado poner en diálogo imágenes de su archivo con la India contemporánea. Fotografías separadas por décadas compartirían el mismo espacio, permitiendo que aflorara aquello que el tiempo había transformado y también lo que seguía vivo, quizá bajo otra forma.

Llevaba varios meses trabajando en el proyecto cuando falleció en abril de 2026, a los 83 años. Su hija Avani Rai, también fotógrafa, retomó la idea, aunque no se limitó a concluirla. Para ser fiel a la propuesta necesitaba encontrar su propia distancia.

El proyecto había sido concebido originalmente como una sesión en estudio. Avani decidió, en cambio, llevarlo a las calles de la Vieja Delhi, a los lugares que su padre había fotografiado a lo largo de toda su carrera, desde Kinari Bazar hasta Yamuna Ghat.

“Él pertenecía a las calles”, afirma. “Así que llevé la idea en la que estaba trabajando a las calles y a la gente que había fotografiado durante toda su vida”.

Avani seleccionó imágenes tomadas por su padre y regresó a los lugares donde habían sido realizadas. No trató de recrearlas. En lugar de ello, las situó delante de la cámara y después dio un paso atrás, fotografiando la imagen original junto con la realidad que hoy la rodea.

“Doy un paso atrás en un sentido espiritual, real y literal. Me sitúo detrás de él”, explica. “Encuadro a mi padre, su obra y la realidad que existe treinta, cuarenta o cincuenta años después”.

Más de doscientas personas entran en este nuevo encuadre: vecinos, bailarines, artistas, artesanos e incluso la madre de Avani. La fotografía del pasado permanece en el centro mientras la vida continúa fluyendo a su alrededor. Raghu ya no está allí, pero sigue presente dentro de la obra. Su mirada continúa siendo visible, mientras que la de Avani revela el tiempo que se ha acumulado a su alrededor. Padre e hija no observan la India desde la misma posición, pero sus imágenes llegan a habitar el mismo presente. “El pasado siempre existirá en el presente”, dice Avani. “Está en todas partes, en los matices”.

Show more images

Más cerca

Sølve Sundsbø también tuvo que encontrar el punto desde el que mirar la India. La suya, sin embargo, es la distancia de quien llega por primera vez. El fotógrafo noruego no intenta ocultar esa posición ni convertir su mirada en algo neutral. Al contrario, la convierte en el punto de partida del proyecto. “Tenía muy claro que no podía hacerlo yo solo», afirma. «No tenía derecho a hacerlo por mi cuenta”. La colaboración fija un equilibrio necesario entre perspectivas distintas. “Trabajar con alguien que ha sido los ojos de la India desde 1965 le permitiría centrarse más en el alma de la India”, explica, mientras que la mirada de Sundsbø podía mantenerse enfocada en las personas de la India. “Para mí, la clave del Calendario son las personas”. La decisión de no intentar representar a la India en su totalidad no limita el proyecto, sino que le da forma. En lugar de buscar una imagen única capaz de contener todo el país, Sundsbø se concentra en nueve encuentros. “Queríamos reunir a un grupo muy diverso de talentos”, explica. “Poetas, músicos, arquitectos, modelos y actrices”.

En el Fuerte Jaigarh de Jaipur y en Ajabgarh, una aldea del distrito de Alwar, en Rajastán, fotografía a mujeres cuyas vidas y trayectorias están ligadas a la India: las actrices Aditi Rao Hydari y Avantika Vandanapu; la actriz y productora Freida Pinto; la músico y compositora Anoushka Shankar; la poeta y artista escénica Rupi Kaur; las modelos Lakshmi Menon y Bhavitha Mandava; la escritora, productora y presentadora de televisión Padma Lakshmi; y Avani Rai, que aparece en el Calendario tanto detrás de la cámara como delante del objetivo de Sølve Sundsbø.

Cada retrato conserva su propia identidad y refleja el lenguaje visual de Sundsbø, moldeado por la fotografía de moda, la experimentación y el retrato. A estas mujeres no se les pide que se conviertan en símbolos de la India. Ninguna está llamada a representar al país en su conjunto. Son personas, no alegorías. Cada una aporta a la imagen su propia historia, su talento y su manera de ocupar el espacio.

Así es como la India entra en los retratos: no por medio de una definición general, sino a través de la precisión de un rostro, una postura o un encuentro. Sølve Sundsbø se acerca, pero no cruza la distancia de respeto que separa al fotógrafo de la persona que tiene delante de su cámara.

Show more images

Un país más allá del visor

Estos dos movimientos no conducen a una misma imagen.

Raghu y Avani Rai contemplan la India a través del tiempo: él, regresando a sus calles durante más de sesenta años; ella, dando un paso atrás para mostrar cuánto presente se ha acumulado alrededor de las fotografías de su padre. Sølve Sundsbø, por su parte, se encuentra con la India a través de nueve mujeres contemporáneas. Se acerca a sus rostros sin pedir a ninguna de ellas que se convierta en el rostro de todo un país.

Por un lado, el pasado sigue vivo dentro del presente. Por otro, el presente se revela a través de la singularidad de cada encuentro. Las perspectivas permanecen diferenciadas porque el objetivo no es resolverlas en una visión definitiva. La India emerge a través de la distancia y la intimidad, de la memoria y la inmediatez, de la continuidad y el cambio; en los archivos y en la calle, en las fotografías heredadas y en los nuevos rostros.

Cada imagen revela dónde se sitúa el fotógrafo, qué distancia decide mantener y qué se vuelve visible desde esa posición. Sin embargo, cada vez que parece que la India entra en el encuadre, una parte de ella inevitablemente continúa fuera de sus límites.

Calendario Pirelli