
La etiqueta del neumático es una marca para los neumáticos de vehículos de motor. Desde noviembre de 2012, los fabricantes de neumáticos para automóviles y camiones ligeros y pesados deben especificar la categoría de producto en cuanto a consumo de combustible, agarre en mojado y ruido mediante un adhesivo o una etiqueta.
Esta información debe también figurar en todos los textos técnicos publicitarios. La etiqueta deberá indicar una categoría entre la más satisfactoria (categoría verde "A") a la de peor rendimiento (categoría roja "G" para turismos y "F" para camiones).
Esta iniciativa es fruto de una propuesta de la Comisión de la Unión Europea de 2008, y forma parte del plan de acción para la eficiencia energética, diseñado a fin de mejorar el rendimiento energético de los productos, edificaciones y servicios, con el objetivo de reducir en un 20% el consumo energético hasta 2020.
(Fuente: Comisión Europea)
PARA OBTENER INFORMACIÓN ADICIONAL, CONSULTE:
European Comisión Europea para la Energía >
WIKIPEDIA >
La compañía Pirelli, y todo el sector del neumático en general, aplaude la adopción de la etiqueta para el neumático como una buena herramienta para proporcionar a los usuarios finales información esencial para la elección de neumáticos nuevos. Aun así, la etiqueta no puede sustituir el amplio abanico de informaciones que las pruebas realizadas por las revistas especializadas ofrecen, evaluaciones veraces, independientes y fidedignas sobre el rendimiento de los neumáticos. Pirelli recuerda a todos los usuarios finales que el valor global del neumático no puede determinarse únicamente por la resistencia a la rodadura, la frenada en seco o los valores de ruido externo; existen varios elementos adicionales (maniobrabilidad tanto en seco como en mojado, aquaplaning, comportamiento en alta velocidad, la frenada en seco, desgaste, rendimiento en la nieve en el caso de los neumáticos de invierno, etc.) que deben ser considerados a fin de escoger el producto que mejor satisfaga sus necesidades.
La normativa de la UE 1222/2009 sobre etiquetaje de neumáticos ofrecerá informaciones normalizadas sobre tres atributos relacionados con las prestaciones de los neumáticos:
Esta normativa exige que todos los productos fabricados a partir de julio de 2012 y a la venta en la Unión Europea a partir de noviembre de 2012 luzcan un adhesivo o etiqueta visible para los usuarios finales antes de la compra (*).
La etiqueta pretende dar a los usuarios finales cierta información esencial para ayudarles en la elección de sus neumáticos nuevos.
(*) Esta información es obligatoria para neumáticos de turismo, camiones ligeros y vehículos pesados.
La resistencia a la rodadura es una fuerza que actúa en oposición a la dirección de marcha cuando el neumático gira.
Considerando que los neumáticos son responsables de hasta el 20% del consumo total de combustible en los turismos y de hasta el 35% en los camiones.
es importante conseguir unos índices bajos de resistencia a la rodadura. A causa de la carga del vehículo, el neumático se deforma en la superficie de contacto con el firme, disipando energía en forma de calor. Cuanto mayor es la deformación, mayor es la resistencia a la rodadura y, en consecuencia, mayor es el consumo energético y el volumen de emisiones de CO2.
En la normativa de la Unión Europea sobre el etiquetado de los neumáticos, la resistencia a la rodadura se expresa en categorías, que van de la A.
como mejor categoría, a la F (para vehículos industriales) o la G (para turismos), como peor categoría. La diferencia entre cada nivel señala una reducción o incremento de consumo de combustible de entre 2,5%-4.5% para coches, y 5%-8% para camiones. En el caso de los turismos, podría expresarse de forma aproximada como 0,1 l /100 km.
El agarre en mojado es una de las características más importantes en cuanto a seguridad del neumático. Cuanto mayor es el agarre en mojado, menor es la distancia de frenado.
Hay otros parámetros importantes que influyen en la seguridad, pero el factor de comparación entre los diferentes neumáticos que se eligió fue el agarre en mojado.
En el caso de los turismos, la diferencia entre cada categoría representa un incremento o disminución en distancia de frenado de entre 3 y 4 metros aproximadamente, al frenar a 80 km/h.
El ruido del tráfico es un importante aspecto medioambiental determinado por varios factores, como:
Intensidad del tráfico
Tipo de vehículo
Estilo de conducción
Interacción neumático-carretera
El valor indicado en la etiqueta no es el valor interno que el conductor percibirá al volante, sino el externo, que es el que contribuye a la contaminación acústica.
Se expresa en decibelios (dB), y se subdivide en tres categorías:
1 onda de color negro: 3 dB por debajo del futuro límite europeo. 2 ondas de color negro: ya cumple con el futuro límite europeo. 3 ondas de color negro: ya cumple con el actual límite europeo.
Cuantas más ondas negras se muestren en la etiqueta, más ruidoso será el neumático.
Las normas sólo se aplican a los neumáticos para turismos (C1), neumáticos para camiones ligeros (C2) y neumáticos para vehículos pesados (C3).
Quedan excluidas las siguientes categorías:
•Neumáticos recauchutados
•Neumáticos profesionales todoterreno
•Neumáticos de competición
•Neumáticos con clavos (neumáticos que pueden utilizar clavos en el caso que se vendan sin los clavos)
•Neumáticos temporales (cuando se usan neumáticos de recambio)
•Neumáticos diseñados para ser instalados en vehículos matriculados por primera vez antes del 1 de octubre de 1990
•Neumáticos para velocidades inferiores a 80 km/h
•Neumáticos cuyo diámetro nominal de llanta no exceda de 254 mm o bien sea de 635 mm o más
La resistencia a la rodadura es una fuerza que actúa en oposición a la dirección de marcha cuando el neumático gira.
A causa de la carga del vehículo, el neumático se deforma en la superficie de contacto con la carretera.
Dicha deformación provoca pérdidas internas, igual que cuando una pelota de goma cae y al rebotar no alcanza el punto desde el cual fue lanzada.
La resistencia a la rodadura (RR) puede ser expresada como una fuerza (en Newtons) o como coeficiente (RRC).
El coeficiente de resistencia a la rodadura se define como la fuerza RR (N) dividido por la carga del neumático. La ventaja del coeficiente es que facilita la comparación de los neumáticos diseñados para su instalación en diferentes vehículos.
El motor del vehículo debe ejercer una fuerza para compensar la resistencia a la rodadura, lo que supone un consumo de combustible adicional.
Por regla general, una reducción de la resistencia a la rodadura de un 6% disminuye el consumo de combustible en un 1% en los turismos.
Muchos otros factores contribuyen al consumo de combustible:
La aerodinámica, el peso del vehículo, el tipo de motor, los sistemas auxiliares como el aire acondicionado, la pendiente de la carretera, el estilo personal de conducción, el nivel de presión de los neumáticos, las aceleraciones, las condiciones generales del tráfico, etc.
Hay muchas y diversas características del neumático que afectan a la resistencia a la rodadura. La resistencia a la rodadura puede ajustarse a base de modificar alguno de esos parámetros, pero otros pueden, a su vez, incidir negativamente en el agarre en mojado.
El ingeniero de desarrollo de neumáticos debe usar las herramientas correctas, y en la cantidad justa, para lograr un equilibrio óptimo entre resistencia a la rodadura y agarre en mojado.
Si los límites de la resistencia a la rodadura se rebajan demasiado, el rendimiento del agarre en mojado podría verse afectado negativamente.
El agarre en mojado está relacionado con las prestaciones de seguridad de los neumáticos:
refleja la capacidad de frenado del neumático sobre mojado.
Hay otros parámetros relevantes en cuanto a la seguridad (p. ej., capacidad de agarre en carretera, control direccional, capacidad de desaceleración en superficies mojadas y secas a mayor velocidad, y comportamiento en caso de aquaplaning) pero el agarre en mojado fue escogido en Europa como la situación que mejor representa una adherencia reducida.
Un límite es el nivel mínimo de rendimiento aceptable para que un neumático sea autorizado para el mercado europeo
Una categoría dará el nivel de rendimiento bajo las condiciones definidas para la evaluación del neumático, en cuanto a resistencia a la rodadura, frenada sobre mojado y rumorosidad externa.
Toda valoración en cuanto a la conformidad con las categorías establecidas es responsabilidad de las autoridades supervisoras del mercado nacional.
Los procedimientos de verificación se detallan en el Anexo IV de la normativa
Los neumáticos "POR" están especialmente diseñados para alcanzar niveles excepcionales de adherencia en malas condiciones y sobre todo tipo de terrenos, por lo que no satisfacen los límites normativos, ni entran en ninguna de las categorías establecidas.
Existen planes para introducir requisitos de etiquetaje para los neumáticos recauchutados. Sin embargo, se tomará una decisión tras la realización de una evaluación del impacto por parte de la Comisión, que se ha comprometido a presentar el resultado de tal evaluación en marzo de 2016 como muy tarde.
La Comisión Europea iniciará trabajos para desarrollar una calculadora de ahorro de combustible armonizado que podría finalmente publicarse en el sitio web de cada fabricante, para calcular el ahorro de combustible y comparar productos