
INFORMACIÓN PIRELLI SOBRE NEUMÁTICOS
Los más de cien años de experiencia en tecnología de neumáticos de Pirelli le permiten combinar en sus productos los más altos niveles de seguridad, kilometraje, confort y respeto por el medio ambiente.
Cada neumático Pirelli ofrece no sólo prestaciones, sino también una gran sensación de integración con la carretera y una interacción constante con el conductor, permitiendo entender mejor el comportamiento del vehículo.
Le recomendamos la lectura de esta sección si quiere familiarizarse con el mundo de los neumáticos de turismo.




Además de la denominación de la medida del neumático, éste puede ser identificado por una "descripción operativa" consistente en un "índice de carga" (o dos en el caso de instalación simple/gemelada) y un “código de velocidad”.
El código de velocidad indica la máxima velocidad a la que el neumático puede transportar una carga, correspondiente a su índice de carga (excepto las cargas a velocidades superiores a 210 km/h), bajo las condiciones de servicio especificadas por el fabricante del neumático.

El índice de carga es un código numérico asociado a la carga máxima que un neumático puede tolerar (excepto las cargas a velocidades por encima de 210 km/h), a la velocidad indicada en su código de velocidad y bajo las condiciones de servicio especificadas por el fabricante del neumático.
SU SEGURIDAD EN CARRETERA
Respetar siempre las normas del código de circulación, conduciendo con cuidado y respeto por los demás conductores son las claves de una conducción segura. A continuación le ofrecemos una serie de consejos útiles para hacer más seguros sus recorridos en automóvil, mientras reduce gastos en reparaciones, neumáticos y combustible.
Uno de los mayores riesgos que comporta la conducción en mojado es el aquaplaning.
¿Cómo se puede contrarrestar este fenómeno? El aquaplaning hace que el neumático "deslice" y que pierda agarre de forma inmediata.
Se trata de una situación peligrosa que normalmente se presenta al circular a cierta velocidad por tramos de carretera muy mojados o con grandes charcos formados por causa del mal drenaje de la carretera. Los canales de la banda de rodadura no logran expulsar el agua que hay debajo del neumático, de forma que, en la práctica, se tiene repentinamente la sensación de que el automóvil "flota".
Conducir con cuidado y llevar neumáticos no desgastados e inflados correctamente puede evitar este efecto en la mayoría de los casos, puesto que las bandas de rodadura están diseñadas para drenar la mayor cantidad de agua posible, con el fin de asegurar la máxima adherencia posible. Ahora que ya está claro el concepto de aquaplaning, procederemos a proponer algunos consejos sobre cómo reaccionar en esta situación.
Es inútil frenar, puesto que el automóvil se está deslizando, y existe además el riesgo de que el automóvil pueda virar bruscamente en el momento en el que los neumáticos recobren el agarre, con la consecuente pérdida de control. Lo mejor que puede hacerse es sujetar firmemente el volante a fin de estar preparado para cuando se recobre el agarre, intentando mantener la dirección correcta del vehículo mientras dure el fenómeno e ir levantando de forma gradual el pie del pedal del acelerador, dado que las revoluciones del motor sufren un incremento brusco cuando el automóvil empieza a deslizarse.
Lo primero y fundamental: sin cadenas o neumáticos de invierno no logrará llegar a ninguna parte.
Su automóvil no tendrá tracción y su frenada será incontrolable.
Respete las normas de tráfico y sea tolerante con los conductores con problemas que vayan más despacio que usted. Aumente la distancia entre su automóvil y el vehículo situado por delante.
A fin de reducir el riesgo de deslizamiento cuando vaya cuesta arriba, puede usar una marcha más larga que la que usaría en terreno seco.
Evite aceleraciones repentinas, golpes de volante o frenazos para minimizar la pérdida de tracción sobre nieve o hielo.
Para lograr los máximos niveles de rendimiento y seguridad, es fundamental que los cuatro neumáticos sean idénticos. Asegúrese de que los cuatro neumáticos de invierno que utilice sean de la misma marca y presenten las mismas características de construcción. Instale en cada eje neumáticos de la misma medida, con las mismas características de uso, el mismo dibujo de banda de rodadura e idéntico estado de desgaste.
El uso de neumáticos con clavos, allí donde esté permitido, debe aplicarse a las cuatro ruedas. Consulte la capacidad de carga del vehículo y el código de velocidad adecuado para los neumáticos que va a utilizar en la ficha técnica del vehículo.
Es preciso controlar regularmente las presiones de inflado y hacerlo con los neumáticos fríos, reajustando la presión en caso necesario.
Aténgase a las presiones indicadas por el fabricante del vehículo.
Tenga en cuenta que la presión varía según la temperatura externa: una presión de 2,0 bares medida a 20 °C disminuye hasta los 1,74 bares a -5 °C y a 1,59 bares cuando la temperatura es de -20 °C (la diferencia es de un 20%).
Respete el límite de velocidad indicado en el flanco del neumático.
Opcionalmente, pueden instalarse en el automóvil neumáticos de una categoría inferior a la reglamentaria, debiendo adaptarse la velocidad a tal circunstancia.
En tal caso, las normativas europeas estipulan que la reducción de velocidad debe indicarse con un adhesivo situado en el interior del vehículo, en el parabrisas o en el salpicadero, de manera que sea visible para el conductor.
El rendimiento de los neumáticos de invierno es efectivo hasta una profundidad de la banda de rodadura de 4 mm. Por debajo de este nivel ya no son adecuados para su uso en invierno, aunque sí pueden usarse como neumáticos de verano, hasta el mínimo legal de banda, establecido en 1,6 mm.
Guarde los neumáticos de invierno cuando ya no los use, preferentemente montados en en llantas e inflados, y controle regularmente su presión. Si los guarda sin llantas, debe amontonarlos sobre sus flancos en pilas de cuatro como máximo, de tal manera que el peso no los deforme.
Haga la rotación de neumáticos en la dirección correcta cada 10.000/12.000 km.
La tecnología "Green Performance" es una clara muestra de que es posible reducir el consumo de combustible y limitar el impacto medioambiental. Aún así, el ahorro depende mucho de sus hábitos de conducción. A continuación encontrará algunos consejos prácticos para ahorrar dinero, por cortesía de los productos “Green Performance” de Pirelli:
Todo el mundo sabe que no hay que frenar en las curvas, aunque es una práctica común entre muchos conductores, que toman las curvas frenando y sueltan el pedal al alcanzar el centro de la curva.
Una conducción de ese tipo somete a los neumáticos (sobre todo a los delanteros) a un doble esfuerzo excesivo: mantener la trayectoria fijada y oponer resistencia a la fuerza del sistema de frenado.
Todo ello en un juego de fuerzas que, además, pueden comprometer la estabilidad del automóvil y, por lo tanto, su agarre en carretera.
Por todo ello es básico frenar antes, aminorar la marcha a tiempo y, sobre todo, frenar en la medida de lo posible con las ruedas rectas. De esta manera se saca el máximo partido a la adherencia que el neumático ofrece antes de girar el volante.
Una conducción todoterreno segura y satisfactoria es el resultado de una combinación de conocimientos y habilidades. Es crucial comprender bien las técnicas específicas para los diferentes tipos y estados del terreno y conocer bien las capacidades y limitaciones de su vehículo.
Aun así, el factor que puede marcar la diferencia entre salir airoso o no de una situación difícil son sin duda los neumáticos. La siguiente información está pensada para garantizar el máximo rendimiento de sus neumáticos Pirelli. Si tiene dudas, supervise a pie la ruta escogida. En presencia de barro o con otras circunstancias difíciles, vaya arrancando de forma muy gradual y evite girar las ruedas, pues todo giro indebido hará que su vehículo resbale y llene de barro la banda de rodadura de su neumático.
En terreno blando y embarrado, gane velocidad a través de marchas cortas (segunda o tercera), intentando que las ruedas no patinen debido a una aceleración excesiva. Si va demasiado rápido, se arriesga a ir botando y a perder el de control, y si va demasiado lento, perderá impulso.
En presencia de mucho barro, las situaciones más difíciles se producen cuando hay roderas y hoyos en el terreno, que pueden alcanzar la altura de los ejes.
Intente evitar meterse en las roderas cuando sean demasiado profundas, así no arrastrará el diferencial por el barro, evitando reducir el impulso y que el automóvil se quede atascado. Intente siempre que el impulso sea constante, y cuando conduzca por roderas de tamaño normal, realice variaciones con el acelerador y mueva ligeramente su volante de un lado para otro, consiguiendo que los tacos de los hombros de los neumáticos se agarren a los lados de las roderas.
Nunca se salga de las roderas, deje que el volante halle libremente su camino.
Siempre que sea posible, revise los tacos de la rueda para asegurarse que no haya barro acumulado, puesto que, de lo contrario, los neumáticos no podrán retirar el barro de sus bandas de rodadura.
Normalmente es posible mantener la presión normal de los neumáticos en la mayoría de tipos de conducción todoterreno. Con todo, en el caso de situaciones difíciles se puede reducir la presión a fin de incrementar la huella del neumático y su flotabilidad.
NOTA: Nunca deje que la presión de los neumáticos caiga por debajo de 1,1 bares. Vuelva a inflar los neumáticos lo antes posible. Conduzca despacio hasta un punto de servicio sin rebasar nunca los 80 km/h.
En caso de circular con poca nieve, los neumáticos atravesarán la capa de nieve y se adherirán a la superficie de debajo.
Use una relación de marchas largas, evite revolucionar demasiado el motor, pase a la reductora y acelere muy ligeramente; de esta forma los neumáticos se agarrarán bien y no se deslizarán.
Si las condiciones meteorológicas son muy adversas puede que sea necesario usar cadenas.
Normalmente es posible mantener la presión normal de los neumáticos en la mayoría de tipos de conducción todoterreno. Con todo, en el caso de situaciones difíciles se puede reducir la presión a fin de incrementar la huella del neumático y su flotabilidad.
NOTA: Nunca deje que la presión de los neumáticos caiga por debajo de 1,1 bares. Vuelva a inflar los neumáticos lo antes posible. Conduzca despacio hasta un punto de servicio sin rebasar nunca los 80 km/h.
Para conducir sobre rocas hay que mantenerse por las zonas más altas del terreno para evitar dañar el diferencial, la transmisión o las planchas de deslizamiento.
El par motor es más importante que la potencia a la hora de trepar por pendientes rocosas, por lo que es muy aconsejable usar la primera o segunda marcha en reductora.
Acelere con moderación para evitar que los neumáticos resbalen.
Normalmente es posible mantener la presión normal de los neumáticos en la mayoría de tipos de conducción todoterreno. Con todo, en el caso de situaciones difíciles se puede reducir la presión a fin de incrementar la huella del neumático y su flotabilidad.
NOTA: Nunca deje que la presión de los neumáticos caiga por debajo de 1,1 bares. Vuelva a inflar los neumáticos lo antes posible. Conduzca despacio hasta un punto de servicio sin rebasar nunca los 80 km/h.
En cuanto a la conducción sobre arena, seleccione una relación de marchas alta con tracción a las cuatro ruedas a fin de que la velocidad sea constante. No obstante, si el vehículo se queda atascado, pase a reductora.
La arena blanda entorpece la tracción y requiere un impulso constante, que a menudo se logra pisando el acelerador a fondo.
Normalmente es posible mantener la presión normal de los neumáticos en la mayoría de tipos de conducción todoterreno. Con todo, en el caso de situaciones difíciles se puede reducir la presión a fin de incrementar la huella del neumático y su flotabilidad.
NOTA: Nunca deje que la presión de los neumáticos caiga por debajo de 1,1 bares. Vuelva a inflar los neumáticos lo antes posible. Conduzca despacio hasta un punto de servicio sin rebasar nunca los 80 km/h.
Cuando se encuentre con agua será preciso que el sistema eléctrico esté protegido. Resulta útil aplicar grasa a base de silicona a los elementos vulnerables. Es absolutamente crucial que no entre agua en la toma de aire. La penetración de agua en el motor causa daños fatales y de costosa reparación. Antes de cruzar un curso de agua, es fundamental inspeccionarlo detenidamente.
Tenga en cuenta que:
• Los cursos de agua que fluyen con rapidez no arrastran sedimentos. En cambio, si las aguas son lentas, la cantidad de sedimentos será alta.
• Compruebe la profundidad del agua y la presencia de sedimentos con una pala o utensilio similar. Asimismo, compruebe la presencia de agujeros o rocas grandes que puedan obstaculizarle el paso.
• Fíjese bien en el estado de las orillas, teniendo en cuenta que al salir del curso del río, su vehículo tendrá poco impulso.
• Ponga la 1a o 2a marcha al entrar en el agua.
Crear una ola de cabeza significa que el agua situada delante del vehículo es más profunda pero se crea una depresión detrás de la ola, es decir, en el vano del motor.
Si avanza demasiado rápido, la ola de cabeza romperá sobre el capó, perdiéndose la depresión en el vano del motor.
Una vez superado el curso de agua, conduzca durante un pequeño tramo con el freno de pie ligeramente accionado, a fin de recuperar la eficiencia de frenado.
Compruebe que su radiador esté libre de lodo y hojas, y, por supuesto, revise el estado de los neumáticos, pues es posible que no pueda ver los obstáculos potencialmente dañinos que hubiere bajo las aguas.
Normalmente es posible mantener la presión normal de los neumáticos en la mayoría de tipos de conducción todoterreno. Con todo, en el caso de situaciones difíciles se puede reducir la presión a fin de incrementar la huella del neumático y su flotabilidad.
NOTA: Nunca deje que la presión de los neumáticos caiga por debajo de 1,1 bares. Vuelva a inflar los neumáticos lo antes posible. Conduzca despacio hasta un punto de servicio sin rebasar nunca los 80 km/h.
NEUMÁTICOS MÁS DURADEROS
Para su seguridad es importante revisar los neumáticos regularmente, al menos una vez al mes. Busque cualquier signo de daños o desgaste irregular, puesto que las presiones defectuosas de inflado, una mala alineación, un equilibrado incorrecto o defectos en la suspensión pueden afectar negativamente al rendimiento general de su neumático Pirelli y poner en peligro su seguridad. Solicite siempre al agente Pirelli más próximo la realización de inspecciones y consúltele cualquier duda. Tenga en cuenta que los neumáticos son el único punto de contacto entre su automóvil y el firme, por lo que es preciso mantenerlos en buen estado.
Mantener correctamente sus neumáticos constituye una necesidad primordial. El aire es totalmente gratuito, y el mantenimiento de la presión correcta de los neumáticos es el principal secreto para que sus neumáticos gocen de una vida útil más larga.
La principal causa de daños en un neumático es una presión de inflado incorrecta. Una vida útil más larga y, como consecuencia, un excelente rendimiento durante más tiempo, reportan indudables beneficios económicos, al evitar cambios de neumáticos y reducir el consumo de combustible.
Además, una presión de inflado correcta mejora la maniobrabilidad de su automóvil y reduce la distancia de frenado.
Un chequeo mensual es suficiente para mantener una presión de inflado correcta. Es una forma rápida y eficaz de mantener el buen estado de sus neumáticos y es importante para su propia seguridad.

La comprobación de la presión de inflado debe efectuarse siempre con los neumáticos fríos. Estos son los pasos que debe seguir:
El rendimiento y la seguridad vial son dos aspectos clave para Pirelli, y por ello queremos compartir con usted algunas acciones que le ayudarán a conducir con total tranquilidad y seguridad.

Rotar los neumáticos es una forma sencilla y efectiva de prolongar la vida útil de los neumáticos, al hacer que el desgaste sea más uniforme.


RENDIMIENTO, SEGURIDAD, TRANQUILIDAD
Los neumáticos run flat son sinónimo de seguridad, gracias a que permiten mayor control de su automóvil en caso de emergencia y le permiten seguir conduciendo incluso en caso de pérdida rápida de presión en los neumáticos.
Los neumáticos run flat le aseguran movilidad en caso de pinchazo. Así, si su neumático sufre un pinchazo, incluso en medio de un aguacero fuerte, los neumáticos run flat autoportantes evitan tener que instalar la rueda de recambio, permitiéndole continuar la marcha por un tiempo limitado.
A fin de conseguir la máxima seguridad en situaciones de emergencia con el neumático run flat, es preciso respetar ciertos parámetros de velocidad y distancia máximas, en concreto 80 km/h durante 80 km. A causa de estas restricciones, es de gran importancia que los conductores sepan si se ha producido una pérdida de presión, y para tal fin, su vehículo debe ir equipado con un TPMS (Tyre Pressure Monitoring System, “sistema de monitorización de la presión de los neumáticos") que detecte cualquier indicio de cambio en la presión.
REQUISITOS OPERATIVOS
Los neumáticos run flat han sido desarrollados de acuerdo con las especificaciones de los vehículos en los que se han instalado. Por consiguiente, los neumáticos run flat solo pueden instalarse en vehículos específicamente fabricados para poder equiparlos.
Los neumáticos run flat deben instalarse junto con un TPMS funcional. La colocación de neumáticos y la instalación del TPMS deben dejarse en manos de un agente competente y especializado.
Pirelli certifica que, tras una pérdida de presión, los neumáticos run flat pueden seguir rodando durante 80 km a 80 km/h como máximo. Consulte la ficha técnica del vehículo para obtener información específica sobre seguridad y sobre el uso de su automóvil.
Cuando se muestre una advertencia de presión baja del neumático, debe solicitar a un agente especializado la revisión inmediata del estado de los demás neumáticos y del TPMS.
Tras una pérdida de presión, hay que cambiar el neumático en vez de repararlo, puesto que no siempre es posible calcular el tiempo y las condiciones en las que el neumático ha rodado con una presión de inflado insuficiente.
Los neumáticos run flat dañados o que hayan sufrido una pérdida de presión deberían ser reemplazados inmediatamente por otro neumático run flat de la misma medida y descripción de servicio (índice de carga y código de velocidad). Pirelli recomienda no instalar nunca un neumático de tipo, índice de carga o código de velocidad diferentes.
Tras una pérdida de presión, es preciso inspeccionar las llantas a fin de cerciorarse de que no hayan sufrido daños. Las llantas dañadas o deformadas deben ser reemplazadas antes de instalar otro neumático run flat. Pirelli recomienda el uso de las llantas de resalte aumentado (EH2), que reducen el riesgo de destalonamiento en caso de pérdida de presión.
Sí, es posible, aunque Pirelli recomienda encarecidamente que se usen las llantas EH2 porque garantizan una retención del talón del neumático más eficiente, hasta con una presión de inflado igual a cero. En caso de usar un neumático run flat a presión cero con llantas H2 (siempre que el neumático run flat autoportante se use junto con un TPMS o sistema de supervisión de la presión de los neumáticos), el neumático conservará sus prestaciones. El TPMS es absolutamente necesario para alertar al conductor de que el neumático ha sufrido una pérdida de presión.
Los neumáticos estándar pueden instalarse en llantas EH2, pero no gozarán de las características de los neumáticos run flat.
Pirelli no recomienda combinar neumáticos run flat con neumáticos estándar en un mismo vehículo, incluso aunque se instalen neumáticos del mismo tipo en el mismo eje. Las cubiertas run flat están diseñadas para que, en caso de pinchazo, el vehículo pueda llegar hasta un agente especializado que inspeccione el neumático y lo sustituya, si es preciso, por otro neumático run flat. En casos excepcionales y emergencias, se puede instalar un neumático normal de medida, índice de carga y código de velocidad idénticos, aunque para un período y una distancia muy limitados. Hay que tener en cuenta que los neumáticos estándar no tienen las características run flat del resto de los neumáticos presentes en su vehículo, por lo que deberán ser substituidos lo antes posible.
Pirelli recomienda encarecidamente no instalar neumáticos de marcas diferentes en el mismo eje y controlar el sistema de supervisión de la presión a fin de asegurarse que los ajustes de presión sean compatibles.
Los neumáticos run flat han sido desarrollados de acuerdo con especificaciones de los vehículos en los que se han instalado. Por lo tanto, los neumáticos run flat solo pueden instalarse en vehículos que sean expresamente compatibles con ellos. Consulte al fabricante de su vehículo en caso de duda.
Por razones de seguridad, no. Pirelli no recomienda reparar los neumáticos run flat autoportantes. Siempre hay que cambiar el neumático tras una pérdida de presión en vez de repararlo, puesto que no siempre es posible calcular el tiempo y las condiciones en las que el neumático ha rodado con una presión de inflado insuficiente.
Sí.
No, en absoluto. Tras un pinchazo solo puede recorrer 80 km a 80 km/h como máximo, tras lo cual debe cambiar el neumático.
Puesto que el vehículo circularía a 80 km/h, la maniobrabilidad se vería afectada solo ligeramente debido a la menor fuerza en las curvas. La capacidad de frenado y de resistencia al aquaplaning no se verían prácticamente afectadas. Es recomendable que evite las maniobras bruscas si el neumático está bastante desinflado, y especialmente si los neumáticos están instalados en llantas H2 estándar.
No, puesto que el máximo garantizado por Pirelli es de 80 km a presión cero, sin rebasar los 80 km/h. Para los vehículos equipados con neumáticos Pirelli run flat autoportantes como equipamiento original, rigen las recomendaciones del fabricante del neumático indicadas en el manual del usuario.
Existen diversos sistemas de supervisión de la presión del neumático (TPMS) disponibles, por lo que le recomendamos que consulte al fabricante de su vehículo si requiere alguna explicación específica. Básicamente, existen dos tipos de sistemas, directos e indirectos. Los segundos se basan en que la rueda con una presión menor gira a una velocidad menor, enviando un aviso al conductor cuando detectan esta diferencia. Por su parte, los sistemas directos controlan directamente la presión del neumático comparándola con los valores preestablecidos, y emiten una advertencia cuando la presión real cae por debajo de dichos valores.
Porque viene indicado en el flanco del neumático. En los neumáticos homologados específicamente para vehículos BMW aparecen, además, las letras RSC (Run Flat System Component).
Pirelli garantiza una distancia máxima de 80 km para sus neumáticos run flat autoportantes. Los fabricantes de automóviles realizan sus pruebas sobre modelos de automóviles específicos, teniendo en cuenta el peso y características del modelo y pueden decidir, junto con el fabricante de neumáticos, sugerir un incremento de la distancia para ese vehículo en concreto. Para los vehículos equipados con neumáticos Pirelli run flat autoportantes como equipamiento original, rigen las recomendaciones del fabricante del neumático indicadas en el manual del usuario.

Pirelli lanza al mercado su nueva tecnología "Seal Inside" (sellado interior), un nuevo concepto de movilidad ampliada que le permite conducir su automóvil con seguridad en caso de pinchazo.
"Seal Inside" es una nueva tecnología de fabricación de neumáticos que le permite seguir conduciendo sin pérdida de presión de aire, incluso tras haber sufrido un pinchazo por un elemento externo, cubriendo casi el 85% de las posibles causas accidentales de pérdida de presión.*
El logotipo "Seal Inside", grabado en el flanco del neumático, identificará los productos Pirelli que hagan uso de esta tecnología.
* La tecnología “Seal Inside" es efectiva en la mayoría de los pinchazos, con excepción de los que comprometan la integridad del neumático.
En el interior del neumático, una capa de material sellante bloquea todo posible escape de aire en caso de que un elemento atraviese la carcasa, independientemente de la presencia de objeto externo.
El sello interno actúa inmediatamente con el agujero, y gracias a su acción rápida y efectiva, el pinchazo pasa desapercibido al conductor.
El clavo penetra en el neumático y la goma de sellado se adhiere al clavo, sellando el pinchazo si el clavo permanece en el neumático.
Al extraer el clavo, este arrastra la goma de sellado hacia el interior del orificio, sellándolo.
En caso de pinchazo, el material sellante permite que el conductor siga circulando hasta que pueda sustituir el neumático, sin tener que detenerse inmediatamente a hacerlo.
El sellante no garantiza la reparación permanente del neumático en caso de pinchazo. Por ello, Pirelli recomienda a los conductores que examinen sus neumáticos regularmente para controlar los pinchazos sellados o detectar la presencia de clavos o tornillos en el dibujo de la banda de rodadura. En tal caso, es preciso acudir a un mecánico especializado que pueda identificar el área afectada y retirar el objeto causante del pinchazo.
El distribuidor de neumáticos debe posteriormente evaluar el alcance del daño y decidir si el neumático puede ser reparado o no.
Los neumáticos "Seal Inside" pueden reducir notablemente el riesgo de desinflado pero, al contrario de los neumáticos run flat, no están diseñados para circular a una presión de inflado baja o nula.
En cuanto a su instalación, retirada y equilibrado, no se aprecian diferencias entre los neumáticos "Seal Inside" y los neumáticos estándar. Los neumáticos Pirelli “Seal Inside” no necesitan una llanta específica, por lo que pueden instalarse en las mismas llantas destinadas a los neumáticos normales.
Los neumáticos "Seal Inside" deben ser almacenados en las mismas condiciones que las recomendadas para los neumáticos estándar.
Hay que considerar como premisa que el examen de un neumático dañado y la ejecución de una buena reparación deben dejarse exclusivamente en manos de un distribuidor de neumáticos especializado. Pirelli no asume ninguna responsabilidad sobre operaciones llevadas a cabo por terceros.
Para llevar a cabo la reparación de un neumático de tecnología "Seal Inside" es necesario retirar un trozo de la capa de sellante del área del pinchazo, situada en el interior del neumático, hasta alcanzar la capa impermeable de butilo. Dicha área debe ser equivalente a la del parche de reparación que se va a colocar. Tras retirar la capa de sellante, el proceso de reparación es el mismo que para un neumático estándar sin cámara.
Evidentemente, esta operación de retirada del sellante del área del pinchazo implica que esa zona pierde sus características “Seal Inside”.
En una misma línea de producto no hay diferencias en cuanto a prestaciones de conducción (resistencia a la rodadura, confort, ruido, rendimiento en seco o mojado) entre un neumático "Seal Inside" y uno estándar.
La tecnología "Seal Inside" no necesita llantas específicas, así como el TPMS (sistema de monitorización de la presión de los neumáticos). Puede usarse con seguridad en cualquier tipo de vehículo, independientemente de la medida del neumático.
DESCUBRA LOS MARCAJES EN LOS NEUMÁTICOS
Además de la medida del neumático y la descripción de servicio, en los flancos aparecen varios marcajes, algunos de los cuales se comentan a continuación.



Este ejemplo muestra un neumático radial típico sin cámara.

Es importante que todo neumático asimétrico se coloque en la llanta en posición correcta. De hecho, los dibujos de banda de rodadura asimétricos están diseñados para ofrecer el mejor rendimiento, teniendo en cuenta los diferentes comportamientos de las áreas interna y externa del dibujo de banda de rodadura.


"DOT" (Department Of Transportation, “Departamento de transporte”) es un marcaje de carácter legal del neumático, obligatorio en muchos países para la venta de neumáticos. El marcaje DOT indica que los neumáticos cumplen con los estándares de seguridad del Departamento de Transporte de EE.UU.
1) Indica que los neumáticos cumplen con los estándares de seguridad del Departamento de Transporte de EE.UU.
2) Fabricante y código de fábrica (asignado por el DOT)
3) Código de medida del neumático
4) Grupo de símbolos opcionales para el fabricante (a fin de identificar la marca u otras características significativas del neumático)
5) Fecha de fabricación

Cuando un neumático lleva el símbolo "ECE", indica que el ECE certifica el cumplimiento por parte del neumático de sus estándares en cuanto a dimensiones físicas, requisitos de marca y normativas de resistencia a alta velocidad. El marcaje está constituido por la letra E y un número que representa el país que expide el certificado de homologación, seguido de una combinación numérica única para cada producto.

Cuando un neumático lleva el número "European Noise Approved", dicho neumático cumple con la Directiva 2001/43/EC, que indica que respeta los nuevos niveles de emisión de ruidos establecidos por los países europeos.

El UTQG es un estándar definido por el DOT (departamento de transporte) de Estados Unidos, destinado a clasificar el rendimiento de los neumáticos en cuanto a desgaste de la banda de rodadura, tracción y resistencia térmica. Únicamente se aplica a los neumáticos con un diámetro de llanta de 13” y superior, pero no a los neumáticos de invierno.
DESGASTE DE BANDA DE RODADURA: Las categorías de desgaste son un índice comparativo basado en el índice de desgaste del neumático, sometido a pruebas específicas en entorno controlado y realizadas por la autoridad competente. Por ejemplo, un neumático con un índice de 150 se desgastaría media vez más que un neumático con un índice de 100 también en dichas pruebas. Sin embargo, el rendimiento relativo de los neumáticos depende de las condiciones reales de su uso, y puede discrepar sensiblemente de la norma debido a variaciones en los hábitos de conducción, prácticas de mantenimiento y diferencias en características de las carreteras y clima.
TRACCIÓN: Las categorías de tracción, desde la más alta a la más baja, son AA, A, B y C. Estas categorías representan la capacidad de un neumático para frenar completamente en carreteras mojadas, según medición realizada bajo condiciones controladas en superficies de asfalto y cemento, especificadas por las autoridades pertinentes. Un neumático clasificado C puede tener un mal rendimiento de tracción. Precaución: la categoría de tracción asignada al neumático se basa en pruebas de frenado en línea recta, y no incluye características de aceleración, toma de curvas, aquaplaning o máxima tracción.
TEMPERATURA: Las categorías de temperatura son A (la más alta), B, y C, y representan la resistencia del neumático a la generación de calor y su capacidad para disiparlo en pruebas realizadas en laboratorio y bajo condiciones de interior controladas. Una alta temperatura continuada puede provocar que el material del neumático degenere y pierda longevidad. Una temperatura excesiva puede también derivar en un fallo súbito del neumático. La categoría C corresponde al nivel de rendimiento que todos los neumáticos de turismos de pasajeros deben cumplir bajo la norma federal sobre seguridad vial (Federal Motor Safety Standard) núm. 109. Las categorías B y A representan niveles de rendimiento en las pruebas de laboratorio superiores al mínimo requerido por la ley. Precaución: la categoría de temperatura del neumático en cuestión se evalúa con el neumático inflado correctamente y sin que soporte un peso excesivo. El exceso de velocidad o carga y una presión de inflado inferior a la normal pueden provocar un aumento de temperatura y un posible fallo del neumático.

El TWI es una importante característica de seguridad que permite comprobar el grosor de banda de rodadura que le queda al neumático. La base de los canales de la banda de rodadura presenta unas barras de goma estrechas moldeadas a una altura de 1,6 mm. Cuando la banda de rodadura se desgasta hasta el nivel de dichas barras de goma, el neumático deberá sustituirse.

Los neumáticos de invierno, también llamados neumáticos de nieve, de frío o térmicos, se identifican por el marcaje M+S en su flanco, junto con el dibujo de una montaña con un copo de nieve. Legalmente, el marcaje (M+S) basta para identificar al neumático de invierno, pero el sector del neumático ha adoptado el marcaje del copo de nieve para diferenciar un auténtico neumático de invierno (M+S y copo de nieve) de los neumáticos para todo el año (solo M+S).
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